Servicio Técnico de Punto de Encuentro Familiar en Barcelona

Una persona sostiene un cartel en el que está escrito "el silencio permite la violencia"

La Ley del Parlamento de Cataluña nº 5/2008, de 24 de abril, del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista, supuso el punto de partida para la expansión, tanto en la provincia de Barcelona como en el resto de Cataluña, de toda una red de establecimientos destinados a cumplir con el cometido de este servicio público.

Como abogado especialista en derecho de familia, considero importante analizar, en varios artículos, cuáles son las características fundamentales de este servicio, cuya intervención se producirá, principalmente, en asuntos contenciosos.

 

¿Qué objetivo espera colmar el servicio?

Su finalidad no es otra que la de normalizar el ejercicio de los derechos de relación y/o comunicación de los menores con sus progenitores y/o familiares, en situaciones de conflictividad (siempre que sea posible y de acuerdo con la evolución del menor).

En este sentido, el servicio pretende facilitar la visita del menor con el/los progenitor/es no custodio/s y/o la familia extensa, ofreciendo un espacio neutral y seguro para todas las personas implicadas y tratando de minimizar las repercusiones negativas mientras dure la situación.

 

¿Cuáles son los principios que inspiran su actuación?

a) primacía del interés superior del menor;

b) seguridad de todas las personas implicadas en el proceso de interacción, así como la primacía de la protección de las mujeres en situación de violencia machista;

c) confidencialidad y protección de los derechos fundamentales al honor y a la intimidad, especialmente en lo referente al tratamiento de los datos personales;

d) imparcialidad y neutralidad en su interacción con las dos partes del conflicto;

e) principio de no mediación con las partes en conflicto;

f) temporalidad y subsidiaridad.

 

¿A petición de quién interviene?

 

La utilización de este servicio sólo podrá tener lugar en alguno de los siguientes supuestos:

  1. A petición de los juzgados y tribunales, mediante resolución judicial de medidas cautelares o definitivas que establezca el ejercicio de los derechos de relación y comunicación con los hijos, a desarrollar en los servicios técnicos de punto de encuentro;
  2. A petición de los órganos administrativos de protección de la infancia y la adolescencia, mediante resolución administrativa de acogida en familia extensa o ajena, o de acogida en centros residenciales;
  3. A petición de los centros de intervención especializada de la Red de Atención y Recuperación Integral de mujeres en situación de violencia machista, para favorecer las relaciones interfamiliares respecto de menores a cargo de mujeres víctimas de violencia de género.

 

¿En qué supuestos interviene?

 

En cuanto al tipo de problemáticas abordadas por estos centros, es la más común la que concierne a familias que han atravesado un proceso de separación o divorcio que haya supuesto un cese efectivo en la convivencia de los progenitores.

En estos casos son frecuentes las dificultades o limitaciones en algún area de la potestad parental, derivadas de las circunstancias familiares o de alguna problemática personal y/o social, que hacen recomendable que el cumplimiento del ejercicio de los derechos de relación y comunicación con los hijos se haga en un entorno supervisado y neutral.

También es recurrente la implementación de regimenes de visitas concedidos en favor de los abuelos, cuando dicha implementación no pueda producirse en un ambiente normalizado, o cuando el menor manifieste cierto rechazo hacia el progenitor no custodio.

De igual modo, puede hacerse uso del servicio para favorecer el contacto entre menores tutelados por la administración y sus familias biológicas, así como para fomentar las relaciones interfamiliares en contextos de violencia de género.